Rechaza imitaciones
Se abre la sesión en la casa de subastas de arte más famosa del mundo. Imagina que tú eres un cuadro. El cuadro que quieras. Puedes elegir qué cuadro eres y también puedes elegir qué valor quieres tener. Sí, has entendido bien: puedes elegir tu propio valor en la subasta. Pero para que puedas hacerlo hay una condición: que seas auténtico. Sólo puedes elegir tu propio valor cuando eres el cuadro original y no eres una imitación.
Busca lo auténtico
Porque el valor de lo auténtico no lo establecen los demás, sino uno mismo. No es fácil ser uno mismo; siempre hay miedos, vivencias, influencias, opiniones... tantas cosas que intentarán convencernos de que no seamos nosotros mismos y nos harán confundirnos entre la multitud. Nos convertirán en imitación.
En cambio, lo auténtico se nota. Destaca y brilla entre millones de chispas que brillan con luz propia.
Se abre la sesión en la casa de subastas de arte más famosa del mundo. Imagina que tú eres un cuadro. El cuadro que quieras. Puedes elegir qué cuadro eres y también puedes elegir qué valor quieres tener. Sí, has entendido bien: puedes elegir tu propio valor en la subasta. Pero para que puedas hacerlo hay una condición: que seas auténtico. Sólo puedes elegir tu propio valor cuando eres el cuadro original y no eres una imitación.
Busca lo auténtico
Porque el valor de lo auténtico no lo establecen los demás, sino uno mismo. No es fácil ser uno mismo; siempre hay miedos, vivencias, influencias, opiniones... tantas cosas que intentarán convencernos de que no seamos nosotros mismos y nos harán confundirnos entre la multitud. Nos convertirán en imitación.
En cambio, lo auténtico se nota. Destaca y brilla entre millones de chispas que brillan con luz propia.
Es fácil: se trata de ser uno mismo
Simplemente eso. Siendo nosotros mismos somos auténticos y automáticamente todo sale del alma. Todo fluye. Comenzamos a aceptarnos tal y como somos, y al hacerlo nos disfrutamos, nos vivimos, nos entendemos e intentamos todo aquello que antes nos daba miedo. Todo cambia y comienza a ser más fácil porque ya no hay necesidad de aprobación. Siendo auténticos caminamos por el camino más corto para ser felices.
No te escondas ¡Brilla!
Siendo uno mismo el miedo se disipa. Siendo uno mismo se vive con el alma al aire y no sólo se atreve uno, sino que lo disfruta y lo saborea, sonríe y hace sonreír.
Siendo uno mismo se puede crecer y se puede brillar. Eso se nota, se contagia y pasan cosas sorprendentes.
Por eso te animo a que siempre seas tú mismo. A que te atrevas a sacar ese talento que hay en ti y lo muestres al mundo. Quizás puedes empezar por dejar un comentario en este blog porque no queremos que escondas tu luz interior. Queremos que te atrevas a brillar.
NOTA: Este post de nuevo nace de una colaboración con MUNRUDICO, que hace diseño e ilustraciones desde su rincón en munrudico.com con esa sorprendente visión tan particular de la realidad, que refleja en sus ilustraciones comentadas.
Hace algunos días le pedí que si hacía una ilustración sobre la autenticidad. Y la hizo y además me permitió utilizarla para ilustrar este post. Muchísimas gracias, Munrudico, por decir que sí inmediatamente ;)







